Amigo Scorsese
Aún siendo un chaval, y creo recordar que casi por casualidad, llegó a mis manos una fantástica película llamada Taxi Driver. Me daba igual que no hubiese tantos tiros como en Rambo, o tuviese la gracia que tenía Cazafantasmas cuando la veía con mis primos en su casa. Robert De Niro, en la piel de Travis Bickle, consiguió casi de forma inconsciente y con apenas quince años, abrirme las puertas de otro tipo de cine. Es curioso, cómo algunas veces, uno no es nisiquiera consciente de que la película que tiene delante puede convertirse en ese referente indiscutible, que te acompañará para siempre a cualquier sala de cine. Fue de ése modo como Uno de los nuestros, El Cabo del Miedo o la genial Casino fueron rodando por mi VHS ante los atentos ojos de aquel chaval con ganas de cine. Al mismo tiempo, también fui víctima de la generación Titanic. Pese a ser un seguidor incondicional de los trabajos de Cameron en Terminator y Aliens, no entendí como fué posible que una película como Titanic consiguiese los mismos óscars que Ben-Hur o la posterior El Señor de Los Anillos. Quizás fuese cosa del marketing o de lo bien que venden las pasteladas en Hollywood, pero aquel niño bonito que se llamaba Leonardo DiCaprio, se convirtió en el nuevo sex-symbol de maduras y jovencitas, al servicio de una industria cinematográfica más preocupada de hacer caja que de potenciar un arte.
He de ser sincero y reconocer que le cojí bastante asco. Su cara de niño de papá y ese pelo a chaflán no consiguieron ganar mi simpatía ni mi respeto a su trabajo como actor, del que tampoco sacó petróleo en Titanic. Películas posteriores de escaso éxito como la comercial “El hombre de la Máscara de Hierro” (en la que además interpreta a dos personajes odiosos) y la interesante pero muy desaprovechada “La playa” siempre me hicieron pensar que Hollywood ya tenía un nuevo playboy de blockbuster mediocre al que pagarle las borracheras, los coches y las putas. Con motivo de este rechazo, bastaba con ver su nombre en el reparto de cualquier película para empujar el DVD al fondo del cajón sin pensármelo dos veces, al tiempo que pensaba “otra vez el bobo éste”. Pero fué así como el cine, acostumbrado a despojarme de mis manías y cabezonerías, presentó ante mis ojos una de mis decepciones cinematográficas de los últimos años. Gangs of New York, además de excesivo metraje y una sobreactuación muy gorda del señor Lewis, tenía como protagonista femenina a Cameron Díaz, toma ya. Que al cuarto de hora de película ya no me creía nada al señor Scorsese, vamos. De hecho, casi el que mejor estaba de todos era DiCaprio…
Lo sé Max, yo puse la misma cara
Y así había quedado la historia hasta hace un par de semanas, cuando decidí retomar contacto con el director que tantos buenos momentos me había dado. El Aviador sólo la soporté despierto los diez primeros minutos, asíque Shutter Island e Infiltrados fueron las elegidas. Y la sensación no pudo ser más contradictoria. Una historia efectista con final trampa sobre un psiquiátrico en una isla y una historia de mafiosos muy bien llevada hasta los veinte últimos minutos, pero que tampoco revoluciona el género. Acostumbrado a las películas que marcaron mi infancia y forjaron mi gusto, terminé de ver ambas poco menos que decepcionado ante dos filmes tan “convencionales”, y a la vez maravillado y sorprendido ante el gran trabajo de DiCaprio, que consigue actuaciones geniales en ambas películas. ¿Cómo es posible que Scorsese se haya hecho con su tan ansiado oscar al mejor director con Infiltrados? Una película muy inferior a su poker de ases y siendo además un remake de una película oriental debería ser más que suficiente para no dejarse llevar por el entusiasmo. No sé si la competencia fue muy pobre, o si las historias efectistas dan más el pego, pero no se me quita la extraña sensación que en el Hollywood de ahora se premia tarde mal y nunca.
Se podría decir que Scorsese ha vuelto a sorprenderme, ha conseguido que deje a un lado mis manías y me reconcilie con un gran actor. Pero al mismo tiempo, y siento decirlo, éste no es el Scorsese que me llevó de la mano a la otra cara de Hollywood.
by xemirra.



Estoy casi totalmente de acuerdo contigo. Resulta que a lo largo de éste año he visto El Aviador y Shutter Island, aunque Infiltrados la vi cuando se estrenó. Gangs of NY fue un intento demasiado ambicioso que creo a Martin se le hizo grande, aunque visualmente es la caña. Coincido con tu opinión de Infiltrados, es buena pelicula, pero conforme queda menos para el final se viene abajo. No es Uno de los Nuestros o Casino. Sobre Di Caprio, opino igual, de no poder tragarle a verle en papeles bastante interesantes como Infiltrados o la magnífica Shutter Island. El Aviador me pareció un peliculón, dale una oportunidad. Por cierto, el papel que hace DiCaprio en Revolutionary Road es muy bueno, aunque no sea de Scorsese. Por último te insto a ver (si no lo has hecho ya) Malas Calles, Toro Salvaje, La última tentación de Cristo y El Color del Dinero. También decirte que entre los proyectos futuros de Scorsese están las películas “Sinatra” (2012), “The Irishman” (2012) y “The Wolf of Wall Street” (2012) entre otras.
El Aviador no sé, a ver si un dia me entran ganas… y pendiente solo tengo Malas Çalles, es cuestión de sacar un ratillo y ponerme con ella. Yo también he seguido de cerca The Irishman, y parece que el futuro de De Niro está lleno de papeles prometedores, porque además metido en el proyecto de Frankie Machine, de Michael Mann. A ver si remonta un poco Hollywood, por que tanto Transformers, tanto Spiderman y tanto sexo en no se donde le quitan a uno las ganas de ver nada.
la ultima de di caprio es una paranoia,ace un buen papel,pero esperaba mas de ella,y tienes que ver diario de un rebelde,que apra mi,es la mejor actuacion que a echo di caprio,aver cuando vienes un dia a kasa de rubenin aver peliculas k tan ai todo el dia pili surko etc y nos echamos unas risas,te perdistes una frase tan celebre de surco
“ostias,dice que se corto la arteria,y esta sangrando,pero la sangre no va por las venas” (le explican que es una arteria) “y si la sangre va por ai,por las venas que va el oxigeno”